Colaboran: Jose m. López Teba y Albert Staromiejski (audio y vídeo) / Christine Cloux
(coreografía y danza) / "La Cantante Calva" (vestuario bailarina) / Rosa Calvo
(colaboración en el proyecto inicial).
Año de finalización: Septiembre de 2003 (espacio expositivo efímero)
Selección premios FAD de ese año.
Ubicación de la obra: Edificio Tabacalera – Valencia
CASADECOR 2003
El espacio lo define una serie de superficies textiles con distintas inclinaciones y un juego de volúmenes central con pendientes también de diferente inclinación, donde el poema "Juegos de agua" de Dulce María Loinaz propone recorridos con su escritura. La atmósfera es creada por medio de luces y sombras proyectadas por los grifos y sus propios expositores.
La grabación de sonido recoge diversas referencias de agua en el entorno doméstico y en la naturaleza y pone de relieve el paralelismo entre ambas, así como las sensaciones que provocan, por medio de voces de niños, músicas y sonidos diversos que ligan los diferentes momentos acuáticos o se funden con ellos en un continuo diálogo. Hay momentos recurrentes en que los niños recitan los números marcando un tempo con la solemnidad propia de las aguas que discurren majestuosas, o la puntualidad de la gota de la estalactita en una húmeda cueva, o como alusión a los mismos juegos de agua, ya que contar, para ellos, a menudo forma parte del juego.
Para mí, la sucesión de las series de números era algo esencial como alegoría al agua que discurre que tiene propiamente un sentido temporal. Básicamente lo que he pretendido con este proyecto es poner de relieve la idea de que lo que nos llega a partir de un sofisticado grifo a nuestras casas es uno de los elementos esenciales de la naturaleza: el agua... conducida, dirigida, guiada, domesticada o "soplada por un grifo pequeño", como dice el poema.